{"id":1746,"date":"2026-07-06T17:36:29","date_gmt":"2026-07-06T17:36:29","guid":{"rendered":"https:\/\/genealogia.com.ar\/?p=1746"},"modified":"2026-07-06T17:36:29","modified_gmt":"2026-07-06T17:36:29","slug":"volver-a-tetuan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/genealogia.com.ar\/en\/volver-a-tetuan\/","title":{"rendered":"Volver a Tetu\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dra Oro Anahory-Librowicz<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"212\" height=\"330\" src=\"https:\/\/genealogia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Tetuan-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1747\" style=\"aspect-ratio:0.6424330442954167;width:312px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/genealogia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Tetuan-1.jpg 212w, https:\/\/genealogia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Tetuan-1-193x300.jpg 193w, https:\/\/genealogia.com.ar\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/Tetuan-1-8x12.jpg 8w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;A&nbsp; la memoria de mi querido padre que reposa en Tetu\u00e1n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca quise volver a Tetu\u00e1n. Volver significa perseguir un objetivo que no es s\u00f3lo geogr\u00e1fico, sino tambi\u00e9n humano. Las piedras, los edificios no constituyen un destino, los seres humanos s\u00ed. Pero mi comunidad se hab\u00eda dispersado por el mundo: de 8000 jud\u00edos que \u00e9ramos antes de las grandes olas de emigraci\u00f3n del 48, 56, 67 y 73, hoy s\u00f3lo quedan 8 personas, ni siquiera suficiente para formar un minyan, 8 almas asoladas de los que no pudieron irse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La verdad es que, desde mi adolescencia, mi objetivo era dejar mi ciudad natal, tan provinciana y \u201catrasada\u201d, donde las ni\u00f1as no aspiraban sino a casarse y fundar una familia. Los estudios no formaban parte de los sue\u00f1os femeninos, pero s\u00ed de los m\u00edos. Dej\u00e9 Tetu\u00e1n sin nostalgia alguna. El alejamiento, los a\u00f1os y mis estudios me abrieron los ojos sobre la peculiaridad de mi ciudad: un microcosmos de la Espa\u00f1a medieval donde \u00e1rabes, cristianos y jud\u00edos conviv\u00edan en relativa armon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 decid\u00ed volver? Una oportunidad especial: mi marido, Michel Librowicz, iba a participar en una conferencia cerca de Marrakech. \u00bfPor qu\u00e9 no acompa\u00f1arle? Estos \u00faltimos a\u00f1os las relaciones entre Marruecos e Israel han sido muy cordiales y se han oficializado con Los Acuerdos de Abraham. Los jud\u00edos, y en particular los israel\u00edes, reciben una c\u00e1lida acogida. Varias signagogas marroqu\u00edes han sido restauradas bajo el patrocinio de Su Majestad Mohamed VI. Me pareci\u00f3 un momento oportuno para volver a mi ciudad natal y al pa\u00eds de mi infancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, \u00bfad\u00f3nde se llega despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de ausencia? Mi casa est\u00e1 todav\u00eda en lo que fue la Calle Alc\u00e1zar de Toledo, hoy Mohamed El Khatib; \u00bfpero d\u00f3nde est\u00e1n mis vecinos, Mercedes y Meir, Paco y Anita y sus hijos Flori\u00e1n y Germ\u00e1n? \u00bfy mi comunidad, d\u00f3nde est\u00e1? \u00bfcon qui\u00e9n compartir este momento \u00fanico del reencuentro con la ciudad donde nac\u00ed? Inesperadamente, los que fueron testigos de esta circunstancia \u00fanica fueron perfectos desconocidos: el taxista que nos llev\u00f3 de T\u00e1nger a Tetu\u00e1n, el recepcionista del hotel, el maletero. Con ellos compart\u00ed mi experiencia y mis recuerdos; todos se enteraron de que volv\u00eda a mi ciudad natal despu\u00e9s de 50 a\u00f1os de ausencia (\u00a1medio siglo no es poca cosa!), de que iba a ir al cementerio para zorear a mi padre, don Samuel Anahory Levy ZL, de que iba a visitar la casa donde nac\u00ed y me cri\u00e9. Y diles que hoy es tu cumplea\u00f1os para que compartan tu emoci\u00f3n.\u00bfNo somos todos hijos de Tetu\u00e1n? Expl\u00edcales que tu escuela, convertida en Institut Fran\u00e7ais de T\u00e9touan, est\u00e1 a la vuelta de la esquina y que uno de tus compa\u00f1eros de clase era el hijo del gobernador de la provincia de Tetu\u00e1n; que el Casino Israelita est\u00e1 a dos puertas del hotel; que ibas de excursi\u00f3n a la Torreta, a los pies del Monte Gorgues el 1\u00ba de mayo con tus comnpa\u00f1eros de clase y que los m\u00e1s valientes se ba\u00f1aban en las aguas heladas del Yarguis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro que sent\u00eda en mis adentros que la experiencia hist\u00f3rica de mis compatriotas musulmanes no se pod\u00eda asemejar a la de los jud\u00edos. \u00bfC\u00f3mo borrar la herencia de dhimmis que acarreamos desde hace siglos, el impacto de ser ciudadanos de segunda clase, el temor que sentimos despu\u00e9s de la Independencia, cuando no se pod\u00eda ni siquiera pronunciar la palabra Israel en un lugar p\u00fablico? Compartir mis sentimientos con mis compatriotas musulmanes era significativo y sincero, pero ten\u00eda sus l\u00edmites. Nuestros caminos son paralelos, pero tambi\u00e9n divergentes: Isaac e Ishmael son ambos hijos de Abraham, pero cada uno tiene su destino propio. El nuestro es un destino singular que nos impone vivir separados de las Naciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi visita al cementerio guiada por Alberto Hay\u00f3n, quien custodia el llamado Cementerio de Castilla y dirige sus enormes obras de restauraci\u00f3n, fue la parte m\u00e1s emotiva de mi retorno a Tetu\u00e1n. A continuaci\u00f3n, El\u00edas Benchimol nos llev\u00f3 a mi marido y a m\u00ed a visitar el Ensanche y la Juder\u00eda. \u00c9l es el repositorio de nuestra memoria colectiva, el que conoce todos los lugares emblem\u00e1ticos de nuestro Tetu\u00e1n. As\u00ed fue como nos llev\u00f3 a la Ferreter\u00eda Anahory, la de mi padre y mi&nbsp; hermano Salom\u00f3n ZL, en su segunda y tercera localidad, la primera estaba en la Morer\u00eda. Nos condujo despu\u00e9s a la Calle Luneta y a la Juder\u00eda, mostr\u00e1ndonos las puertas de algunas de las 16 sinagogas que existieron en Tetu\u00e1n, en su \u00e9poca de esplendor, el mikve, ba\u00f1o ritual, y el horno donde se coc\u00edan las adafinas y orisas del Shabbat y los palebes de Pesah.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Ensanche fue mi gran decepci\u00f3n. No me esperaba encontrar un espejo fiel de la ciudad de mi infancia, pero tampoco una ciudad deca\u00edda, casi desierta, algo vetusta, como una imagen apolillada y marchita de lo que fue mi ciudad de anta\u00f1o. Lo que hall\u00e9 fue un retrato congelado en el tiempo. Dir\u00edase que cada uno de los exiliados, al dejar Tetu\u00e1n, se hubiera llevado una fracci\u00f3n del alma de la ciudad. Como dice con acierto el gran poeta espa\u00f1ol, Antonio Machado: \u201cCaminante, no hay camino, se hace camino al andar; al andar se hace camino y al volver la vista atr\u00e1s se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante, no hay camino, sino estelas en la mar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Tetu\u00e1n llena de vida y animada, conservada en mi&nbsp; memoria, ya no existe. Todo lo que vi me parec\u00eda m\u00e1s estrecho e insignificante. Mi querida escuela, donde pas\u00e9 los mejores a\u00f1os de mi infancia, me parec\u00eda m\u00e1s peque\u00f1a; la Calle General\u00edsimo, o Mohamed V despu\u00e9s de la Independencia, mucho m\u00e1s corta. La pista de baile del Casino Israelita, antes grandiosa, se hab\u00eda achicado. No obstante, me impresion\u00f3 visitar la \u00fanica sinagoga del Ensanche, muy bien conservada, Yagdil Tor\u00e1<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Cu\u00e1n distinta fue la continuaci\u00f3n de nuestro viaje! Marrakech, la ciudad roja, nos reservaba inesperadas sorpresas. Reciben all\u00ed a los jud\u00edos con los brazos abiertos, como si nos hubiesen echado de menos. Cerca de nuestro hotel hab\u00eda tres restaurantes casher y una sinagoga que se llena el Shabbat con los jud\u00edos que residen en la ciudad y los israel\u00edes de origen marroqu\u00ed de visita por Marrakech. Los cantos lit\u00fargicos vibran con entusiasmo y conmueven a los asistentes con sus embriagadoras melod\u00edas ar\u00e1bigo-andaluzas. Y \u00bfqu\u00e9 os parece cuando los empleados del hotel te acogen con un c\u00e1lido \u201cShabbat Shalom\u201d y se ofrecen para abrir tu habitaci\u00f3n de manera que no tengas que profanar el Shabbat al usar la llave el\u00e9ctrica? El gu\u00eda tur\u00edstico que nos hizo la visita de la ciudad hac\u00eda hincapi\u00e9 en la antiguedad de la milenaria comunidad judeo-marroqu\u00ed, que seg\u00fan \u00e9l se remonta m\u00edticamente a la \u00e9poca de Mois\u00e9s. Nos llev\u00f3 al antiguo Mellah donde hay otra sinagoga, constru\u00edda en 1492 por los expulsados de Espa\u00f1a, que abre los s\u00e1bados y d\u00edas festivos y sirve de museo los d\u00edas laborables; tiene un impresionante patio y varias salas de exposici\u00f3n. Nos habl\u00f3 con \u00e1nimo y optimismo de Israel y de los lazos que unen este pa\u00eds a Marruecos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el zoco y en los bazares, la gente me reconoc\u00eda como una de las suyas. Por primera vez en muchos a\u00f1os, me o\u00eda afirmar con certeza y orgullo: \u201cYo soy marroqu\u00ed\u201d a los que me preguntaban por mis ra\u00edces. Por primera vez, experiment\u00e9 una verdadera interacci\u00f3n con mis compatriotas marroqu\u00edes, con quien compartimos una historia com\u00fan, aunque no siempre fuera armoniosa. Sent\u00ed con ellos un v\u00ednculo que nunca hab\u00eda sentido en Tetu\u00e1n, donde las ni\u00f1as jud\u00edas no se codeaban con los musulmanes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Hoy d\u00eda se promueve en Marruecos la noci\u00f3n de que los jud\u00edos, tanto como los bereberes y los \u00e1rabes, forman parte de la identidad marroqu\u00ed, constitu\u00edda por un mosaico de culturas. \u00bfSab\u00e9is que el diario marroqu\u00ed <em>Le Matin<\/em> pone 4 fechas en su portada: la del calendario gregoriano, musulm\u00e1n, amazig (bereber) y hebreo. Incre\u00edble, \u00bfno? \u00bfY si os dijera que hace unos meses se inaugur\u00f3 una peque\u00f1a sinagoga en la Universidad polit\u00e9cnica Mohamed VI de Ben Guerir, una ciudad cerca de Marrakech, cuyo decano es un jud\u00edo de Casablanca? Parece cosa de sue\u00f1os, pero es una nueva realidad que ojal\u00e1 pueda durar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para concluir, si volver a Tetu\u00e1n fue una experiencia algo decepcionante, una toma de conciencia de que esta ciudad forma parte de mi pasado y nunca volver\u00e1 a ser lo que fue, ir a Marrakech fue un rayo de luz que me hizo vislumbrar puertas de esperanza para una fraternidad judeo-musulmana y para posibles caminos de leche y miel \u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dra Oro Anahory-Librowicz &nbsp;A&nbsp; la memoria de mi querido padre que reposa en Tetu\u00e1n Nunca quise volver a Tetu\u00e1n. Volver significa perseguir un objetivo que no es s\u00f3lo geogr\u00e1fico, sino tambi\u00e9n humano. Las piedras, los edificios no constituyen un destino, los seres humanos s\u00ed. 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